Activa 2FA por aplicación de autenticación o llaves FIDO en servicios críticos. Evita SMS cuando sea posible, por riesgos de SIM swapping. Guarda códigos de recuperación fuera del dispositivo. Un abogado narró cómo una llave física detuvo un intento de acceso a su correo profesional durante un viaje; aunque conocían su contraseña filtrada, sin el segundo factor no avanzaron ni un paso.
Usa un gestor reputado para generar contraseñas únicas y largas. Habilita auditorías automáticas y alertas de filtraciones. Cambia credenciales reutilizadas y activa monitoreo de correo en bases públicas. Una fotógrafa migró sus antiguas claves repetidas a un gestor y, en dos tardes, cerró años de riesgo acumulado. Desde entonces, crear accesos seguros le toma segundos y casi no los vuelve a escribir manualmente.
Revisa el panel de seguridad de tus cuentas, cierra sesiones desconocidas y elimina dispositivos antiguos. Revoca aplicaciones conectadas que ya no uses. Configura alertas de inicio de sesión nuevo. Un docente descubrió una sesión abierta en un ordenador compartido del aula; al revisar el historial, pudo cerrar todo, cambiar su contraseña y activar 2FA, evitando que correos con exámenes quedaran expuestos a curiosos indeseados.
Desactiva la personalización de anuncios cuando sea posible y reinicia periódicamente el identificador publicitario. Limita la medición de actividad entre apps. Aunque no elimina la publicidad, reduce correlaciones invasivas. Un lector empresarial reportó una notable caída de anuncios hipersegmentados tras estos cambios, y comprobó que su batería también mejoró ligeramente, al disminuir comunicaciones de telemetría que antes se realizaban sin que él lo advirtiera.
Desactiva Wi‑Fi, Bluetooth y NFC cuando no los uses. Evita conexiones automáticas a redes conocidas sin confirmación. Borra redes viejas y nombra tu hotspot con identificadores neutros. Activa direcciones MAC aleatorias. Una viajera frecuente evita emparejamientos improvisados y solo enciende Bluetooth durante su sesión de auriculares; notó menos intentos de conexión extraños en aeropuertos y un consumo energético más predecible durante traslados largos.